Después de dos ediciones de éxito bajo formato burbuja, la Superliga busca seguir consolidándose como el referente del baloncesto venezolano y viene trabajando desde hace semanas en un estatuto para terminar de consolidar al torneo y convertirse en lo que sería la Superliga Profesional de Baloncesto.
Después de dos ediciones de éxito bajo formato burbuja, la Superliga busca seguir consolidándose como el referente del baloncesto venezolano y viene trabajando desde hace semanas en un estatuto para terminar de consolidar al torneo y convertirse en lo que sería la Superliga Profesional de Baloncesto, algo que albergaría equipos de las dos ediciones anteriores como de la ya extinta LPB.
Cancha Latina ha tenido acceso a parte de ese trabajo, donde se detallan minuciosamente todos los aspectos tanto deportivos como legales de esa evolución del baloncesto venezolano.
Uno de los primeros aspectos que abordaría este estatuto es el número de equipos y la expansión de franquicias, algo que ha sido una discusión constante en los últimos años y estas dos primeras ediciones hemos visto como aparecían nuevas franquicias, se incorporaban franquicias que participaron en la ya extinta LPB y se postulaban nuevos equipos que tienen aún pendiente su debut.
Guaiqueríes de Margarita, Gigantes de Guayana, Cocodrilos de Caracas, Trotamundos de Carabobo, Bucaneros de la Guaira, Spartans Distrito Capital, Broncos de Caracas, Gladiadores de Anzoátegui, Supersónicos de Miranda, Cangrejeros de Monagas, Llaneros de Guárico, Brillantes de Maracaibo, Centauros de Portuguesa, Diablos de Miranda, Indios de Caracas, Taurinos de Aragua y Héroes de Falcón serían los 17 equipos que ya vieron acción y que aparecen entre los constituyentes de este nuevo estatuto del torneo, con lo que se confirmaría la ausencia de Cóndores del Zulia tras los problemas de impagos que tuvieron en la dos ediciones disputadas.
Tres nuevas franquicias de expansión ya aparecen con “nombre y apellidos” y que serían las ya informadas Titanes de Petare, que no debutaría en esta próxima edición, los viejos conocidos de Panteras de Miranda y Piratas de Vargas, que serían el nuevo equipo con sede en La Guaira del que ya informamos meses atrás. La gran incógnita queda en el momento de incorporación de dos franquicias históricas como Marinos de Anzoátegui y Guaros de Lara, que actualmente tienen el estatus de “preadmitidas” y que necesitarían obtener el aval de la FVB y la Superliga en menos de un año tras la aprobación del estuato para completar su inscripció como equipo de pleno derecho del torneo.
Lo que sí se define claramente es que el número inicial de plazas sería 21, entendiendo como plaza un cupo asignado a un miembro de la Superliga en una ciudad o estado del país y con el curioso detalle del número impar de miembros para evitar los empates en las votaciones.
La expansión de franquicias deberá contar con un voto afirmativo del 75% de los miembros de la Superliga, mismo porcentaje para las mudanzas a una ciudad o estado que no tenga equipo. En el caso de mudanzas a sedes que ya tengan equipos, deberá ser aprobada por un 75% de los miembros incluyendo a los que estén en esas sedes o de un 90% si el equipo de esa sede emite un voto negativo.
La minuciosidad en la descripción de todos los detalles para la nueva Superliga Profesional de Baloncesto trata aspectos como la imposibilidad de dividir plazas o qué ocurren con la o las plazas vacantes en el caso de que haya fusión de franquicias. También se buscará una estructura transversal en la gestión con la creación de seis comisiones. Cada comisión durará un año, tendrá un presidente de comisión, estarán formada por un número entre 3 y 5 presidentes de equipos y tratarán temáticas como “administración y finanzas”, “medios de comunicación, “publicidad y mercadeo”, “asuntos legales”, “operaciones” y “relaciones institucionales”.
En lo referente a cargos individuales, se está hablando también cargos ya conocidos como los de presidente, primer vicepresidente o gerente general y de se estipula que el presidente de la FVB formará parte de una comisión y será miembro ad-hoc de la junta directiva del torneo.
Lo que va quedando constancia es de la búsqueda de una profesionalización total de esta Superliga para tratar de que la evolución del baloncesto sea total y completa en el circuito rentado venezolano. Se avecinan semanas de duro trabajo por delante hasta el salto inicial del 1 de octubre y seguirán después para buscar la mejora de esta Superliga temporada tras temporadas.
Con información de: Cancha Latina